Dispositivos de pago por contenido, mundo editorial y educación

Para el comentario crítico que se nos propone como ejercicio central de la tercera semana he elegido una noticia aparecida en la web Hellohello que es una web dedicada a la enseñanza de idiomas. La noticia habla sobre la iPAD app que la web ha desarrollado para el dispositivo “iPAD” de Apple. Según lo presenta la misma web:

Hello-Hello Spanish includes 30 conversational lessons and hundreds of flashcards with words and sentences to practice vocabulary. The course follows ACTFL’s research-based approach to teaching languages; all lessons are based on realistic situations, rather than a collection of out-of-context words and phrases.

El contexto

Creo que para entender la noticia es necesario ofrecer algunos datos, aunque sean breves y por tanto algo simplificados, sobre la las crisis de la editoriales de libros de texto y de papel en general; la relación entre la tecnología y el aprendizaje de lenguas.

Crisis de la editoriales

Desde que surgió internet se viene anunciando la muerte del libro (1 2) y de la industrial editorial. El hecho de ofrecer los contenidos en formato digital abre la posibilidad de que suceda algo parecido a lo que pasó en la industria de la música. El ejemplo de la gran industria basada en el contenido que se vino abajo por el avance tecnológico es el fantasma que recorre las editoriales del mundo. Antes que adaptarse y buscar nuevas formas de negocio en internet, las editoriales, por miedo a perder el control sobre los contenidos, se han cerrado en banda a nuevas formas de comercializar sus contenidos. Los periódicos se vieron obligados a abrir sus contenidos en internet porque los lectores no querían pagar por ellos. Las ventas caen y los ingresos por publicidad también. La amenaza Murdoch de cerrar todos los contenidos y bloquear el acceso a Google es el paradigma de esta situación de crisis.

El último reducto de las editoriales parece haberse abierto con la aparición de dispositivos como Kindle y el iPAD. Se abre la posibilidad de vender contenidos sin correr el riesgo de que estos circulen libremente por la red entre usuarios. El ejemplo del éxito de itunes y de Kindle avalan esta apuesta de las editoriales. No otra razón explica la euforia desmesurada que ha generado en los medios la aparición del iPAD que, bajo la coartada de la noticia, aparece como el último reducto para seguir vendiendo contenidos en la época de internet.

Enseñanza de lenguas

Si un campo de enseñanza ha sido proclive al uso de la tecnología ese ha sido en el de la enseñanza de idiomas (como nos recuerda Jean Michel Aupart). Desde los laboratorios de idiomas (fonógrafo), a la combinación de VHS y casette; desde los ejercicios formales de corrección automática en la primera internet a las webquests; desde los packs con libros, cedés, dvd, diccionarios para el autoaprendizaje a webs para el aprendizaje de lenguas.

En muchos casos estas aplicaciones tecnológicas han sido un vehículo para comercializar los contenidos de las editoriales. Internet, sin embargo, ha puesto a disposición de los aprendices de idiomas millones de vídeos con los que practicar su comprensión, decenas de redes sociales donde encontrar parejas para hablar o profesores con los que aprender (1 2 3). La superabundancia de contenidos, de nuevo, ha puesto en crisis a las editoriales.

En este contexto las editoriales de idiomas hacen esfuerzos por desarrollar nuevas formas de seguir vendiendo sus contenidos. Por ejemplo, aplicaciones para teléfonos móviles de última generación; pizarras digitales; webs con actividades digitalizadas que ya estaban en papel, transformación de los libros en papel en libros digitales y, como gran esperanza, dispositivos como el iPAD o el Kindle.

Creo que este contexto de crisis y la búsqueda, en nuevos aparatos, de formas de perpetuar la venta de contenidos es esencial para entender de forma crítica la noticia.

Uso de palabras de moda

En la noticia aparece uno de los grandes eslóganes que circulen en relación a la tecnología y el aprendizaje. Se trata del “learn anywhere, anytime”. El “learn anywhere, anytime”, cuando se vacía de contenido y se converte en un eslogan publicitario. En el primer caso hablamos de una continuidad entre fuera y dentro de la escuela; de la oportunidad de aprender de y con cualquier persona o de enseñar a cualquiera; de las crecientes herramientas para el autoaprendizaje; de la potencialidad del aprendizaje informal; etc. En el segundo caso equivale a “contenido para dispositivos como móviles, Kindles o iPAD”.

Algunos fragmentos

Otra frase que me ha llamado la atención es:

“The iPad offers interactivity, connectivity and portability that can take language learning to the next level”.

Observo indicios de tecnodeterminismo en esta frase. Se alude a un progreso en el apendizaje de idiomas (can take; next level) y se propone como agente de este progreso no a una teoría del aprendizaje ni a un método sino a una herramienta tecnológica. Es decir: será el iPAD (la máquina) la que llevará un paso más allá al aprendizaje de idiomas. Por tecnodetermismo en educación, entiendo aquella ideología que afirma que la tecnología es la respuesta a todos los problemas y que cualquier educación futura pasa por la tecnología soslayando las cuestiones teóricas, didácticas, pedagógicas, sociales, económicas, etc.

Si continuamos leyendo un poco más este mismo párrafo encontramos:

“The iPad offers interactivity, connectivity and portability that can take language learning to the next level. Our app provides a new solution for students, business travelers or vacationers who would like to spend some of their down time wisely. Learners will experience rapid response time with all content loaded on their iPad and without the need of Internet connection”.

Las palabras mágicas que se atribuyen al iPAD (interactividad, conectividad y movilidad) en realidad no ofrecen ningún tipo de nueva experiencia de aprendizaje. Lo único que aseguran es tener disponible “content loaded on heir iPad and without the need of Internet connection”. Esta se presenta como la premisa que asegura el aprendizaje sin condicionantes de tiempo o lugar. Al menos, claro está que se disponga del iPAD y se pague por el contenido editorial. Como vemos lo único que se ofrece al estudiantes es contenido. Igual que en un libro de texto, pero en un nuevo dispositivo. La novedad del aprendizaje se esfuma.

Notas finales

Este es un ejemplo de como la industrial editorial está acaparando los nuevos dispositivos que obligan al usuario a pagar por los contenidos y abandonando internet donde los usuarios no sólo no pagan por los contenidos sino que intercambian contenido o crean el suyo propio. En estos casos, las nuevas oportunidades de negocio van ligadas a innovaciones tecnológicas con lo que la publicidad se disfraza con eslóganes y palabras de moda extraídas del mundo del elearning o del aprendizaje mediado por la tecnología. En este caso: aprendizaje en cualquier tiempo y lugaar; m-learning. Es un intento de ofrecer los mismos contenidos que ya ofrecían en papel en otros formatos presentando la novedad tecnológica como novedad didáctica.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s