Experiencias personales en elearning

Para saber de dónde parto creo que pude ser útil repasar algunas de mis experiencias personales en elearning. Para ello voy a considerar el elearning como todo aquel proceso mediado por la tecnología y por tecnología voy a considerar las nuevas tecnologías de la información y la comunicación, especialmente el ordenador e Internet.

Nací en 1977 y cursé mi licenciatura al tiempo que empezaba a instalarse de forma masiva Internet en España. En aquel tiempo los PC clónicos hicieron que tener uno fuera accesible para un amplío grupo de personas. Los portátiles todavía no habían llegado y los móviles en aquellos tiempos sólo servían para hablar y mandar SMS. En aquel tiempo sólo use el procesador de textos para los trabajos escritos. Como ya será evidente, yo no soy un nativo digital. Estudiar con algo que no fueran clases magistrales o libros no era concebible para mí entonces.

Cuando tuve Internet en casa, hice varios cursos de formación a distancia usando la web como medio de comunicación. La tecnología sólo sirvió para tener la posibilidad de contactar con un tutor (por lo demás siempre ausente) y para descargar archivos de texto y mandarlos. La pedagogía era tradicional. La clase magistral era sustituida por la lectura solitaria de texto y la realización de actividades de comprensión de lo leído. Ninguna interacción, ni ningún tipo de actividad como chats, fórums o búsqueda de información en la red.

En 2005 hice un curso en la UOC. Creo que fue la primera universidad exclusivamente virtual de España y se presentaba como una universidad a la vanguardia de las nuevas formas de aprendizaje: tanto en lo tecnológico como en lo didáctico. Respecto a lo primero usamos un LMS que sólo utilizamos para fines administrativos. Recibimos dos libros por correo tradicional y las actividades consistían en un archivo de texto que subimos al LMS. Ninguna interacción u otra actividad complementaria fue diseñada. El trabajo era a distancia y totalmente en solitario. El LMS ofrecía la posibilidad de usar foros o chats pero no fueron usados porque realmente el proceso de aprendizaje no lo requirió y porque no funcionaban bien. En el LMS teníamos un calendario de tareas y una dirección de correo electrónico: nada que no pudiéramos hacer fuera de él. Esta experiencia fue bastante decepcionante.

En 2007 volví a la universidad para hacer un Máster presencial. La universidad había cambiado. En cada aula había un PC, un proyector y en todo el campus había wifi. Cada alumno tenía un portátil. Si no era así podías pedir uno prestado en la biblioteca durante unas horas. La universidad usaba un LMS (Moodle) para completar la enseñanza presencial, aunque estaba infrautilizado. Se usaba más para la administración que para enseñar o aprender. Ahí los exámenes ya habían desaparecido afortunadamente y había que presentar muchos trabajos y hacer presentaciones en clase. Todo ese trabajo lo hacía con el PC. La web me servía para buscar información y estar en conexión con otros compañeros ya que el trabajo en grupo era fundamental. Durante ese tiempo empecé a frecuentar blogs y a considerarlos como una fuente de información válida. Gracias a una de las asignaturas conocí el concepto de web 2.0 y las posibilidades que ofrecía para el aprendizaje y la enseñanza, aunque no conseguía aprovechar las posibilidades tecnológicas para plantear nuevas formas de aprendizaje. Digamos que ese conocimiento chocó con mi anterior cultura de aprendizaje que había sido bastante tradicional. Con el tiempo iba profundizando más y más en la web 2.0 y en el impacto que eso tenía en el aprendizaje.

Cuando acabé la primera fase del Máster, me planteé la necesidad de iniciar un proceso informal de aprendizaje continuo. Ya sabía que para ello debía usar la web y los recursos 2.0, así que empecé a experimentar. Empecé un blog, una cuenta en Google Reader y en Twitter, empecé a probar un muchas herramientas y a experimentar con ellas. Poco a poco fui creando una red de aprendizaje. Puse fin al primer blog (que empezó queriendo ser un portfolio) buscando algo más flexible e inicié un PLE que, hoy día, es mi herramienta fundamental de aprendizaje en un doble sentido: tecnológicamente y, lo que es más importante, conceptualmente. Por otra parte, inicié un trabajo de investigación para el cual la tecnología fue fundamental. Puedo decir que usé la tecnología para el manejo personal de la información y que esto se integró en mi PLE de forma natural ya que consideró que esa investigación fue una continuación de mi aprendizaje.

Valoro este proceso como un gran cambio hacia una plena integración de la tecnología en mi proceso de aprendizaje. Este cambio responde a una aprendizaje informal: he aprendido viendo lo que hacían otros y experimentando. De hecho, este proceso continúa y sé que nuevos cambios llegarán porque siento que todavía hay herramientas que puedo aprovechar mejor. Además, y esto es lo más importante, la tecnología y el impacto que está teniendo en la educación han hecho el aprendizaje sea uno de mis intereses principales. Se puede decir que he llegado al aprendizaje desde la tecnología.

Como enseñante mi experiencia es bastante diferente. En una primera etapa en la que mi formación didáctica era deficiente y no había tenido modelos de enseñanza con tecnología, yo no usaba de ninguna manera la tecnología en mi labor docente. Usaba Internet como un repositorio donde acudir en busca de actividades o material, pero nunca como fuente de aprendizaje. En el centro donde trabajaba tampoco había grandes medios. Existía un aula de informática, pero un par de intentos que hice por penetrar en ella eran infructuosos. Estaba claro que alguien que no fuera el profesor de informática no tenía nada que hacer allí.

Actualmente trabajo en una universidad. Los alumnos son nacidos en los 90, supuestamente nativos digitales. Nada más lejos de realidad. Sus competencias digitales son nulas y su predisposición a usar Internet o el ordenador es bastante negativa. Les he propuesto en varias ocasiones varias tareas con la idea de que conozcan qué es un blog, qué es delicious, qué es twitter, o que aprendan a usar Google Scholar. Sin éxito. Con un grupo de alumnos a distancia he fracasado en la utilización de un blog que permita algún tipo de actividad no presencial. La universidad tiene un LMS y oficialmente se pide a los profesores que lo usen. Además de ser bastante deficiente desde el punto de vista técnico y servir sólo para el envío de material escrito y tareas administrativas, los alumnos no quieren ni oír hablar de él. Lo asocian al trabajo en casa y no les interesa. Una de las cosas que me pesan en este trabajo es no poder experimentar nuevas formas de aprendizaje mediadas por la tecnología.

Interesado como estoy en el aprendizaje mediado por la tecnología y en las nuevas formas de aprendizaje que se derivan de esto, no pude dejar la oportunidad de hacer este curso. Siempre miré con envidia los cursos abiertos y distribuidos de conectivismo. Cuando apareció esta oportunidad no lo dude porque quiero experimentar qué es aprender en este tipo de cursos. Primero, quiero aprovechar esa experiencia tanto como aprendiz como docente. Segundo, quién sabe si algún día podré diseñar un curso parecido o aprovechar algunas de las cosas que aprenda aquí en mi labor docente. Este es, por tanto, otro de los objetivos que tengo a la hora de hacer este curso.

12 pensamientos en “Experiencias personales en elearning

  1. Creo que muchos de los que estamos en este aprendizaje hemos pasado por esta situación, fuimos formados en la presencialidad y ahora estamos explorando nuevas opciones de aprendizaje y enseñanza y como ellas nos pueden ayudar en nuestra vida laboral.
    No he tenido la oportunidad de ser docente en una Institución pero he realizado algunos ejercicios para simular como seria una clase con el apoyo de tecnologías “Claro esta como tarea de la maestria” que resultaron muy interesantes.
    Por ello comparto tu interes de aprender este tipo de cursos, en donde el aprendizaje aunque es en cierta medida dirigido, lo considero mas un proceso de autoaprendizaje y reflexión

    • Por una cuestión de edad, supongo que también tu caso, mi etapa en la escuela y en la universidad fue pre-digital en lo tecnológico y bastante tradicional en lo didáctico (clase magistral y memorización).
      Respecto a las instituciones, tengo la impresión de que la tecnología está empezando a alterar el aprendizaje pero apenas está cambiando la institución educativa. Hay casos puntuales, pero no hay un cambio a gran escala. En España por ejemplo todas las universidades implementaron su LMS, pero esto no cambio nada el enfoque pedagógico, de hecho reforzó la parte más tradicional, yo creo. Pero gracias a que las herramientas están ahí fuers y son accesibles, se pueden hacer cosas sin la necesidad de tener apoyo técnico de la institución. Eso sí: se necesita el compromiso de las personas (profesores y alumnos).

  2. Hola Daniel buenas tardes,

    Yo trabajo para colegios en el montaje y uso de un sistema de gestión educativa y en mis actividades diarias veo lo que usted menciona “estaba claro que alguien que no fuera el profesor de informática no tenía nada que hacer allí” la presencia de docentes en las salas de informática es casi nula y solo van allí a realizar actividades administrativas o personales. Creo que la capacitación de los docentes es fundamental no solo en el uso de aplicaciones, sino mas importante aún en como ellas pueden fortalecer sus procesos de enseñanza.

    Estoy de acuerdo también con el tema de “nativos digitales” que para mí describe que nacieron en épocas de computador e Internet pero no necesariamente que tengan por “genética” competencias tecnológicas. Conozco adultos mayores que usan mas recursos informáticos que muchos “nativos digitales”, creo que la edad, aunque influye un poco, no necesariamente determina el uso apropiado de la tecnología. Lo más importante en un proceso de formación tecnológica son las ganas con que se afronte el mismo. En el caso de los docentes, creo, que no usan la tecnología por dificultades que esta presente sino por la carga laboral extra que se puede generar para cada uno de ellos.

    Un saludo

    • De acuerdo contigo en la carga laboral extra que supone el uso de las TIC en muchos casos. El hecho de que no estén todavía regularizadas institucionalmente y que los profesores que las usan lo hagan por vocación provoca esto. Por lo menos es así en la experiencia que yo tengo.

      Respecto a las aulas de informática. Donde yo las he visto han funcionado como: aulas donde se hablaba de informática. No suponían en ningún caso que las TIC se usaran en ninguna otra asignatura que no fuera informática. Era coto vedado del profesor de informática. ¿Entrar allí yo que era un profesor de español? Ni loco. De hecho llegó una pizarra digital a la escuela y la encerraron (bajo llave por supuesto) en el aula de informática. ¿Alquien la uso nunca para enseñar o aprender?

  3. Hola Daniel,

    Muy interesante la revisión que has hecho de tus experiencias, que reflejan lo que ha sucedido no sólo en España con la introducción de las TIC en la docencia, sino yo diría en todo el mundo. Quisiera poner un granito de arena comentando lo que uno ve como facilitador de procesos de desarrollo profesoral, con o sin apoyo de TIC, que es a lo que me dedico en WSSU Winston-Salem State University y en la RVT Red Virtual de Tutores.

    Cualquier docente con el que uno hable, está interesado en aprender acerca de cómo ser más eficaz en su docencia (muchos no fueron preparados para esto sino en su área de contenido) y cómo las TIC los pueden ayudar en esto. Sin embargo, muy pocos tienen el “tiempo” (ni motivación suuficiente) para participar en procesos que les ayuden a repensar lo que hacen a partir de la reflexión, el ensayo y error, el diálogo, la socialización. Muchos se enteran de lo que se puede hacer o de lo que otros hacen en mejoramiento cualitativo de su docencia cuando asisten a eventos, y con este “conocimiento de coctail” (ya pueden hablar del tema) se contentan. El primer gran reto es motivación hacia el mejoramiento docente, innovando prácticas y reforzando otras, ¿cómo lograrlo? El otro gran reto es ayudarlos a superar las barreras que puedan tener hacia el uso de TIC, pues muchos no es que no quieran, sino que o no saben Inglés y no pueden lidiar con la interfaz en ese idioma, o no son alfabetas informáticos, o no logran captar las ideas novedosas porque conllevan rompimientos grandes con su manera de pensar. ¿Cómo darles soporte digital a los que lo requieran? El tercer reto, superados los otros dos, es lograr que vayan más allá de matar la curiosidad, es decir, que una vez entiendan algo que les puede ser útil para mejorar su práctica profesional, lo integren; a muchos docentes les da pavor hacerlo, pues dicen que no van a ser capaces de atender las consultas tecnológicas que van a generar en sus alumnos las actividades que ellos propongan con apoyo de TIC.

    En el contexto anterior, participar en este curso donde cada quien tiene su propio espacio de expresión y el diálogo se da en el integrador de ideas, es una experiencia de la que quiero ver qué ideas surgen que enriquezcan las que yo pueda compartir.

    Pienso que las redes de aprendizaje apoyadas en TIC pueden ser un abrebocas y al mismo tiempo

    • Coinicido contigo, Álvaro, que mi trayectoria refleja el cambio que han supuesto las TIC en la educación. Por eso creo que me sería últil ponerlo por escrito. Como tú apuntas, no sólo basta con que la tecnología esté disponible sino que hay que hacer un esfuerzo personal por incoporarla, en el caso de los docentes, incorporarla a la enseñanza. También estoy de acuerdo contigo que muchas veces, hacemos un uso superficial por falta de formación y, como muy bien señalas, de un verdadero proceso de reflexión más allá de copiar de forma automática lo que alguien hace sin pensar demasiado en lo que estamos haciendo. Creo que este curso al no ser un conjunto de recetas a seguir sino planter un proceso de reflexión crítico (cfr. por ejemplo las actividades de la segunda semana) puede ayudar en este aspecto.
      Gracias por tu comentario. Echaré un vistazo a la web del MERLOT. Un saludo.

    • Alvaro,
      un cordial saludo en el espacio de Daniel.
      “las redes de aprendizaje apoyadas en TIC pueden ser un abrebocas” : totalmente de acuerdo.
      Ojalá los docentes sigan blogs y se inscriban en listas de discusión, en comunidades de aprendizaje…amén de participar puntualmente en procesos de capacitación al uso de las TICEs. Porque así observan qué hacen otras personas, qué problemas se les presentan, qué estrategias les salen bien…y en un momento dado pueden intervenir con una pregunta o un comentario para afianzar aprendizaje y sobre todo confianza en sí mismos de que son capaces de ir incluyendo TICES en sus procesos educativos (de lo sencillo a lo más complicado). Y también pedir asistencia a otro colega – de cerca o de muy lejos – para acompañarlos en tutorías a 4-6 u 8 manos!….
      En cuanto a Comunidades de Aprendizaje, mi experiencia demuestra que conviene proponer Comunidades no necesariamente moderadas pero que tengan un ingrediente complementario para motivar a los inscritos participar activamente.
      Un breve ejemplo de dos comunidades que nacieron (y siguen activas) en Yahoo Grupos; ambas de profesores de idiomas. Una WEBHEADS con unos 870 miembros; la otra FLE con 2160 miembros). Si observamos la participación de enero (142 – 88), febrero (127 -34), y marzo hasta la fecha (192 – 18) [Entre paréntesis el número de entradas; el primero para Webheads, el segundo para FLE].
      Para mñi la diferencia – casi abismal – nace del hecho que el grupo Webheads promociona reuniones voluntarias todos los domingos a las 12GMT en http://www.tappedin.org y hace invitaciones a participar en eventos internacionales sobre alguna plataforma de webconferencia…mientras que en FLE solo hay un espacio de discusión…
      Obviamente no hay una solución única y hay que seguir dándole…con mucha paciencia…insistiendo sin obligar, mostrando que sí se puede.

      En USA o en Colombia?
      Cordial saludo,
      Jean Michel Chaupart

      • Te pregunto a ti Jean Michel y lo hago extensivo a los demás.

        ¿En vuestro contexto está tan arraigado como en España que los profesores nunca trabajen en equipo? ¿Que haya miedo a abrir el aula a un colega? ¿Que nadie sepa que hace nuesto colega pared con pared?

  4. Hola Daniel,
    los comentarios que han generado tus experiencias personales de elearning muestran que lo escrito es casi fotocopia de otras situaciones que se dan en otras partes del mundo.
    Destaco los aportes de Alvaro Galvis (que es un verdadero maestro de larga data en todo lo relacionado con aprendizaje mediado por tecnología). Por mi lado tengo vivencias con docentes que trabajan en programas de educación a distancia y que se resisten a integrar algunas TICEs a pesar que se les brinda una formación que dura 2 semestres y acompañamiento posterior. El argumento principal: las TICEs exigen mucho tiempo…y la tecnología asusta.
    En su entrada señala el poco interés de sus estudiantes pero seguro que sí están en Facebook (o MySpace), que chatean con Raimundo y todo el mundo cada vez que encienden un computador…siempre y cuando sean chats “no pedagógicos”. Esa misma situación se viven aquí con muchos adolescentes… Y hay muchos docentes, quienes después de ver a sus hijos, creen que participar en un chat es siempre algo trivial, una pérdida de tiempo…hasta que se les demuestra que un chat puede ser útil para el aprendizaje!…(No es fácil convencerlos…pero algo se logra poco a poco).
    Nosotros los facilitadores debemos esforzarnos en motivar, motivar y motivar…con paciencia y mucha perseverancia. Nuestra presencia – aunque semi escondida – es obligatoria todos los días para detectar quien(es) se están quedando o empieza a coger retraso: un mensaje personal en el momento oportuno puede asegurar la continuidad de un estudiante.

    Apenas algunas reflexiones sobre su entrada y los comentarios que ya ha recibido.

    Jean Michel Chaupart

    • Mi experiencia con mis estudiantes actuales es que no es que no tienen ni idea de la magnitud que supone la tecnología en sus vidas. Y hablo tanto de aprendizaje como de futuro laboral. Por otro lado aquí la cultura escolar es muy muy tradicional en los peores sentidos de la palabra. De hecho en todos los peores sentidos que pueda tener. La enseñanza es arcáica, la cultura de aprendizaje de los alumnos es inexistente, la educación sobrevive en la bancarrota…
      Conocen esas herramientas de las que tú hablas, pero te sorprenderías de las cosas que no saben. Lo de los nativos digitales, aquí es algo inimaginable. Lo peor es que asocian internet en el aprendizaje a tener más trabajo y se cierran en banda. Tu comentario llega justamente tras un mail de un alumno quejándose (y siendo muy injusto conmigo) por este tema. Pero como pasa con todo en esto, la cuestión es muy compleja. Estamos en un momento de transición y andamos muy desorientados.

      • Más arriba pregunta: “¿En vuestro contexto está tan arraigado como en España que los profesores nunca trabajen en equipo? ¿Que haya miedo a abrir el aula a un colega? ¿Que nadie sepa que hace nuesto colega pared con pared?”
        Y mi respuesta basada en largos años como profesor universitario y desde hace casi 10 años como coordinador de cursos virtuales para formar a formadores al uso de las TICE me lleva a confirmar que, como en otras partes, los profesores son poco dados a compartir sus estrategias metodológicas. cada uno por su lado – claro que hay excepciones que confirman la regla – encerrado entre las 4 paredes del salón de clase. Y por cierto cuando se les habla de abrir espacios usando TICE hay muchas reacciones en contra porque las TICE exponen a la crítica de otros, sean colegas de la misma institución, sean docentes de otras regiones o países. Hay temor a “hacer el oso” (el ridículo)…y temor que alguien descubra un error o algún concepto deformado.
        En los diplomados sobre TICE (100% virtuales) es hipersuper complicado convencer a los docentes a trabajar colaborativamente; hay resistencia incluso cuando en el programa se exige que el trabajo sea en grupo (colaborativo) y que no se recibirán tareas personales. Al principio colinda con lo imposible…pero poco a poco algunos se esfuerzan y colocan resultados en un blog o wiki al examen de todos los demás.
        Otro reto es proponer coevaluación pública argumentada; asi mismo autoevaluación en espacio privado (que solo mira el tutor).
        Habla de España; yo como francés expatriado confirmo que en Francia es igual o peor que en España; y en Colombia he observado sin embargo más cercanía entre docentes y estudiantes así que puedo escribir que aquí las vacas sagradas son algo más humanas que las que conocimos y conocemos en España y Francia.

        Cordial saludo,

        Jean Michel Chaupart

  5. En España los profesores trabajan sólos. Habrá excepciones por supuesto y creo que las comunidades virtuales y las redes quizá puedan abrir las aulas con el tiempo. Creo que esto es problema de la la formación del profesorado en España. Más bien la no formación (hablo de la educación secundaria y de la universidad). Los profesores que odian detestan y menosprecian la didáctica, la pedagogía, las teorías del aprendizaje, etc. son legión. Son inmunes, impermeables a la formación y al aprendizaje como docentes por sus prejuicios. Tenemos tanto que cambiar y tanto que aprender. Ojalá la irrupción de la tecnología haga posible algún cambio a mejor.

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