Rol del tutor en el aprendizaje en línea

Voy a dejar algunas notas tras ver el vídeo de la presentación de Diego Leal sobre el rol del tutor virtual y leer el post de George Siemens que recomienda en su post.  Esta presentación también ha sido tratada Pablo Romero, así que mi post completa al suyo. Lo primero un breve resumen para los que no alcanzaron a ver la presentación o leer el post. Los nuevos roles del tutor virtual que se señalan son:

  1. Amplificación de las ideas valiosas que se encuentran o se van generando en la red de aprendizaje.
  2. Curaduría (de curador: comisario artístico), esto es: seleccionar recursos de aprendizaje y diseñar su presentación.
  3. Señalización, es decir, ayudar a los estudiantes a orientarse en la red de aprendizaje, señalando información fiable, recursos útiles, etc.
  4. Agregación de los recursos dispersos para ponerlos a disposición de la red de aprendizaje.
  5. Filtrado para, fundamentalmente, diferenciar información válida y no válida.
  6. Modelado, esto es, ofrecer ejemplos y modelos de actuación en la red de aprendizaje que ayuden al aprendiz.
  7. Presencia constante o hacerse visible en la red tanto en la red de aprendizaje de un curso en concreto como en Internet.

Todos estos roles derivan del hecho de que el profesor ejerce más una labor de influencia y menos una labor de control, tal y como sucede en los ambientes más tradicionales de aprendizaje.

Añado unos comentarios personales.

Me parece que todos estos roles se derivan de una concepción del aprendizaje en red caracterizado por la superabundancia de información y recursos y porque tanto esos recursos como esas fuentes de información están descentralizadas y distribuidas. Esto significa que los contenidos, recursos, información no son proporcionados directamente por el profesor como única fuente o por la institución sino que están en la red y son de libre acceso. Esto es una gran ventaja, por supuesto, pero trae consigo la dificultad enorme de encontrar, clasificar e identificar la validez o no de todo ese torrente. En mi opinión la mayoría de los roles se encaminan a ayudar al aprendiz a superar estas dificultades en un doble sentido. Hacer esa labor (amplificar, curaduría, señalización, agregación, filtrado) y enseñarle cómo se hace de manera efectiva esa labor (modelado, presencia en la red).

Otro punto interesante, tiene que ver con el hecho de que en una red de aprendizaje descentralizada y distribuida, el profesor es un nodo más de la red. Basta observar la superabundancia de información para concluir que el profesor no puede abarcarla toda y que sólo conocerá una pequeña parte. En este sentido el profesor pierde el rol tradicional de autoridad que tenía en la educación más tradicional donde conocía toda la información, sabía más que el alumno y era la única fuente de información para el alumno que quería conocer. También su rol de experto se ve diluido. La red también aglutina otros tantos profesores que pueden saber tanto o más que él y que son de fácil accceso para el estudiante: profesores con blogs, sitios de conferencias como TED o Academic Earth, los cursos abiertos, las miles de presentaciones en Slideshare, etc. Por no hablar del acceso directo que podemos tener con un experto gracias al correo electrónico o a skype. La idea de un profesor transmitiendo información carece ya de sentido porque la información es tan abundante y de tan fácil acceso que cualquier aprendiz con curiosidad echará mano de otras fuentes.

Como ya dije antes, el profesor entonces es uno de los nodos de la red. Como los aprendices aprenden de la red y en red, debe, por tanto, ser un nodo activo de la red. Su labor no se limita a una aula, ni en tiempo ni en espacio. La presencia activa en la red se vuelve algo esencial para ejercer esa función de modelado. Esa presencia requiere de construir una identidad digital para ser reconocido en la red (tanto de aprendizaje como en Internet) que puede ser tanto personal como, por supuesto, profesional. Esa identidad digital permitirá al profesor presentarse en tanto que “profesor”; representar a su institución; ser visible para los alumnos y la comunidad educativa (instituciones, padres, colegas, investigadores, etc.); ser accesible para los miembros de la red; etc. Por eso me parece que construir una identidad digital es algo importante para los futuros docentes.

Quisiera añadir algunas ideas sobre el profesor como “curador”, pero lo voy a dejar para otra entrada. Ésta ya va quedando muy larga y quería añadir varias referencias al tema. Me despido con una pregunta invitando a la discusión. ¿Estos roles del profesor en el aprendizaje en línea se limitan a este tipo de aprendizaje o son los roles de la enseñanza por venir?

About these ads

10 pensamientos en “Rol del tutor en el aprendizaje en línea

  1. Hola Daniel,

    Estos roles, en la medida en que son propuestos por Siemens, se desprenden directamente de sus ideas (y las de Downes) sobre conectivismo y conocimiento conectivo. Con ese referente, las cosas que mencionas son, digamos, lo que subyace a la presentación que hice. No obstante, mi intención era mantener el asunto lo más concreto posible, y no ponerme a especular desde lo teórico, y por eso no quedaron incluidos de manera explícita.

    Yo estoy haciendo el intento, más o menos consciente, de verificar cómo lo que hago en este curso refleja o no esos roles, y eso me lleva a tu pregunta de cierre (que de hecho toca cosas que abordaremos en la semana 3 del curso… Sorpresa! :D ).

    Pienso que hay una diferencia (que con frecuencia pasa desapercibida, por alguna razón) entre lo descriptivo, lo prospectivo y lo ideológico. Me explico.

    Podríamos decir que los roles que menciona Siemens no son fácilmente observables en nuestro sistema actual, sea presencial o en línea (y esta afirmación es controvertible, de hecho), y en esa medida no son descriptivos. El problema viene cuando intentamos definir si estamos hablando de prospectiva (futuro probable en función de tendencias) o ideología (“estos son los que deben ser”). Por eso me resulta difícil cuando preguntas si son “los roles de la enseñanza por venir”.

    Ahora, si hablamos acerca de “este tipo de aprendizaje” creo que llegamos al mismo punto, y eso me genera una inquietud. Me temo que con el conectivismo estamos viendo algo que ha sido difícil de ver con otras teorías de aprendizaje, y es que se está moviendo en una delgada línea entre lo descriptivo y lo prescriptivo. ¿Por qué este tipo de aprendizaje (sea cual sea) tiene sentido? ¿Por qué querríamos estimularlo/promoverlo? ¿Será que estamos confundiendo teoría con modelo, a veces?

    Siento que el asunto es bastante enredado y que, como con muchas otras cosas, la red nos está ayudando a ver que estos procesos de definición de teorías y roles no son tan claros como solían parecer…

    En fin, tal vez estoy divagando de más… :) Lo dejo por aquí.

    Un saludo!

    D.Leal

    • Diego, parece que me viste mientras escribía la entrada porque muchas de las cosas que planteas las estuve considerando. Al final me centré en los puntos de Siemens que tu expones para meterme en “problemas” y temas “ideológicos”, como tú los llamas, porque pensé que no iba a interesar a nadie.
      No sé cómo lo verás tú, pero creo que las ideas de Siemens tienen un componente performativo (no describen, sino que nombran lo que le gustaría que pasara).
      Con el comentario de Karen, vemos que los roles que plantea Siemens están descontextualizados. Funcionan para el trabajo en una red distribuida. Falta el contexto institucional (escuelas, currículos, gobiernos, leyes, culturas escolares, etc.) y el microcontexto (interacción profesor-alumno).
      Aunque creo que reducir la cuestión, tal y como hace Siemens, quizá sea mejor para tener la discusión centrada en algo concreto y no dispersarnos mucho.

      • Hola Daniel, antes que nada gracias por el trackback :), me parece muy acertada tu postura de apoyo al comentario de Karen, pues nos estamos en un proceso en el cual la realidad de las funciones se encuentran en un escenario de lo formal y romper esa barrera si bien se puede darse desde el cuerpo docente es a las directivas a las que corresponde dicha decisión, la pregunta seria hasta que punto los organismos superiores de las Universidades y colegios tiene una noción clara de esta realidad?, este tema lo está tratando Leonardo Corredor http://leocorredor.wordpress.com/ como proyecto de investigación, el generar mecanismos de sensibilización ante directivas es algo de lo cual muy poco se habla y que en realidad me preocupa, ya que estamos siguiendo tendencias educativas atemporales a las realidades sociales.

      • El profesor tiene muchos roles que cumplir. Tristemente en muchos casos alejados del aprendizaje en sentido estricto y cercanos a la burocracia, la administración, etc. Sobre los profesores univesitarios mejor ni hablar, porque en general su labor docene es una pequeñísima parte de otras muchas cosas y por ahí salen perdiendo los estudiantes. Le echo un vistazo al link que has dejado. Y gracias a ti porque ya habías visto la presentación, pensado y escrito :-)

  2. Dado que mi investigación es sobre la Tutoria en Ambientes Virrtuales y las transformaciones que esta formación puedan generar, te comparto algunos conceptos que he identificado.
    En las teorías de aprendizaje virtual un factor determinante es el proceso de formación de docente, entendiéndose como el horizonte del sentido de la educación, en el cual cada persona conquiste su propia identidad, que cada persona logre desarrollarse en el plano de lo humano, ése es el objeto de la labor educativa (Gutierrez, 2005). Existen diversas definiciones de formación virtual, una de las más simples es un alumno y un profesor, separados por el tiempo y el espacio, que utilizan ciertos medios para comunicarse y aprender (Marcelo y Perera, 2004). Este tipo de formación es influenciado por los intereses de cada institución educativa y el diseño de sus cursos dependen del equipo de profesionales que los desarrollen, este equipo establece claramente el rol del participante y del profesor comúnmente denominado tutor. Los maestros virtuales tienen nuevos retos que afrontar, de acuerdo con Peters (2002), requieren estar motivados por ayudar a sus estudiantes a ser independientes y autorregulados. El maestro tiene que desarrollar el hábito de reflexionar sobre su manera especial de enseñar a distancia; debe formar alumnos tanto en aspectos humanísticos, técnicos, artísticos, como en el entrenamiento y apropiación de estrategias cognitivas, habilidades del pensamiento y destrezas profesionales, y por último, en la experimentación de la autoestima y solidaridad hacia los otros. Además puede jugar dos roles claves en el proceso, como diseñador o experto en contenido, que al trabajar con un equipo interdisciplinario diseña los ambientes virtuales para el aprendizaje y como docente que orienta un curso ejerciendo las labores propias de la tutoría y acompañamiento pedagógico a un grupo de estudiantes.

    Las Tecnologías de información permiten establecer al mismo tiempo el dialogo con el profesor y con el grupo de participantes en tiempo real (Shale, 1988; Garrison, 1999) sin embrago, no todo profesor puede ser un tutor exitoso bajo esta modalidad (Moore, 2001). En relación al rol del tutor Paulsen afirma “El rol del formador se centra fundamentalmente en la dinamización del grupo y en sumir funciones de organización de las actividades, de motivación y creación de un clima agradable de aprendizaje y facilitador educativo, proporcionando experiencias para el auto-aprendizaje y la construcción del conocimiento” (Paulsen, 1992). La formación del tutor es uno de los factores esenciales para asegurar el aprendizaje en el estudiante, partiendo del supuesto que el curso esta pedagógicamente bien diseñado. Tal como lo expresa Sherry (1996) “poner todo su empeño en conseguir el tutor ideal antes que la tecnología más sofisticada”. Señala Borrero (2006) que es avanzar hacia la “profesionalización de los Tutores” dado su rol decisivo en los niveles de retención, calidad y frecuencia de las interacciones. También señala la tutoría como una práctica que se construye en el hacer, concepto que extiende Miguel (2006) como el “tiempo dedicado por el profesor a ejercer tutela, orientación y consejo a los estudiantes de manera personalizada que se centra en apoyar el proceso de aprendizaje”.

    En lo pedagógico el tutor acompaña, media y retroalimenta al participante en su proceso de formación, conduce el aprendizaje individual y grupal, orientando y aconsejando cuando el participante o el grupo lo requieran. En lo social el tutor mantiene una atmosfera agradable y dispuesto a ayudar, con cualidades de liderazgo y mediación. En lo técnico el tutor posee conocimientos relacionados con el uso de la tecnología. En lo administrativo el tutor utiliza las herramientas para el seguimiento del individuo y el grupo.

    • Muchas gracias por la ampliación. Mi entrada se limitaba las ideas expuestas por Siemens y Leal y dejaba de lado un montón de cuestiones que también deben ser tenidas en cuenta como son las que tú señalas. Tu comentario es un contrapunto muy necesario a mi entrada.
      Te hago un pregunta para ampliar un poco más el tema. ¿Tú crees que la tecnología hará más fácil los roles del tutor que tú señalas porque permitirán un mayor seguimiento y personalización del aprendizaje o, por el contrario, la tecnología hará impersonal la educación y los roles afectivos y de cuidado de los alumnos se difuminarán en la tecnología?

    • Hola Karen y demás colegas en el blog de Daniel,
      Muy muy interesante la entrada de Karen que resume bien los roles principales que deben asumir los tutores. La cita de Paulsen me remite varios años atrás cuando él estaba terminando su tesis de doctorado y buscaba información de lo que se hacía en aquel entonces sobre tutorías…
      Estoy 100% de acuerdo en que hay que brindar apoyo, formación, apoyo a los tutores si queremos que ellos lleven a sus estudiantes por los vericuetos del aprenzidaje autónomo y colaborativo. Pero – lamentablemente – muchas instituciones le dan prioridad a la financiación de la tecnología y en sus presupuestos se olvidan del costo de la capacitación. Y muchas veces se toman decisiones tecnológicas sin la menor idea de sus efectos sobre el aprendizaje de los estudiantes.
      Por algún lado (mi blog?) he escrito que todo el personal administrativo de una institución y todos los docentes deberían seguir un curso virtual regular (por supuesto no todos a la vez porque entraríamos en la masificación…lo que no lleva a pensar en cuánto es el número de estudiantes que pueden o deben integrar un grupo virtual), tal cual se le aplica a los estudiantes siempre y cuando sea un curso mediado por uno o dos tutores (con las características aquí descritas por las personas que estamos comentando la entrada de Daniel).
      Muchas instituciones dicen ofrecer cursos virtuales cuando se limitan a colgar materiales en una plataforma, por ejemplo en Moodle….y designan a un tutor :( que debe atender 150 0 200 estudiantes. En mi campo de enseñanza de idiomas, tengo un ejemplo en Colombia de una institución que ofrece cursos de inglés para sus carreras a distancia y que asigna entre 150 y 300 estudiantes a un solo tutor. ¡Pobrecito él o ella! Y si miramos la capacitación que se les ha brindado a esos pobres tutores (necesitados de unos modestos honorarios para sobrevivir) dan ganas de llorar.
      Y más atrás en el tiempo, en actividades con el Instituto Colombiano para el Fomento de la Educación Superior (ICFES), en 1995-96, cuando estaba intentando mostrar las bondades de la audioconferencia multipuntos, tenía que hacer un montaje entre dos salones para realizar una audioconferencia real (aunque la distancia entre las personas era corta) en una universidad (cuyo nombre me reservo). Toda una hazaña instalar dos cables de télefono) para llevar a cabo una prueba técnica para el evento del día siguiente. Y, ¡oh sorpresa!..cuando al día siguiente los cables habían sido desinstalados. Y después del ejercicio de audioconferencia, en reunión con todos los participantes, el rector de esa universidad demostró lo absurdo de la tecnología de la audioconferencia para descrestar a todos los presentes con una inversión de mil millones de pesos en equipos de videoconferencia que iban a facilitar la interacción a distancia….(les recuerdo que en 1995, la infraestructura colombiana de telecomunicaciones distaba mucho de ser lo que es hoy…) pero el muy ilustre rector no hab{ia presupuesto un solo peso para la capacitación de sus docentes para poner a funcionar sus videoconferencias. Y si estuviéramos leyendo Condorito..daría para un fuerte PLOP!

      Mil excusas por comentarios tan largos

      Jean Michel Chaupart

  3. Pingback: Muchas ideas, varios temas y los mismos cuestionamientos a través del tiempo… « Blog de Leonardo Corredor Toro

  4. Pingback: Aspectos relevantes del quehacer docente / Pablo Romero

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s